Oriol García
Empresarios multimillonarios, futbolistas famosos, grandes estrellas de la música o astros del celuloide son a menudo noticia por sus excentricidades, entre las más comunes: la compra de una isla para su disfrute exclusivo. Obtener un pedazo de tierra rodeado de mar, como si de un reino propio se tratase, es sin duda la mayor expresión de riqueza conocida en el mundo occidental, sólo al alcance de unos pocos privilegiados. Esa es la idea comúnmente aceptada sobre esta cuestión.
Pero el hecho es que poseer una isla no es tan difícil ni tampoco tan caro como aparenta ser. Evidentemente, es necesario tener un cierto poder adquisitivo ya que, como toda propiedad, una isla suele tener un precio alto. Pero no tan inalcanzable como se suele imaginar.
La visión de una isla paradisíaca situada en un atolón apartado en el caribe no se corresponde con el grueso de oferta de islas que están a disponibles en la actualidad. Y es que podemos encontrar islotes disponibles en prácticamente todos los continentes , incluso en Europa. El Reino Unido o Irlanda son un buen ejemplo de ello. Castle Island es un pequeño islote del condado de Roscommon, en Irlanda que, como su nombre indica tiene un castillo. Está a la venta, y su precio es de poco más de 540.000 euros. También en Italia encontraremos alguna que otra oportunidad. Frente a la romántica Venecia existe una pequeña isla con villa propia que también espera a un propietario.
En países como Canadá, el estado del mundo que mayor número de islas posee, su precio es más que asequible. Sin mucho esfuerzo, pueden encontrarse islotes de uno o dos acres por poco más de 24.000 euros. De todos modos, una vez comprado el islote, habrá que pensar en otros gastos, como el de construcción de una vivienda o el del transporte. Vivir aislado tiene su precio, lamentablemente.
Vivir en el paraíso
Si por un casual nos hemos empeñado en vivir en un atolón del Caribe, con sus palmeras, una laguna interior y una mansión al pie de la playa de fina arena blanca, la cosa cambia. En este caso sí que tendremos que sacar el talonario, ya que este capricho nos costará varios millones de euros.
Pese al elevado precio, la oferta de islas tropicales es amplia, como puede comprobarse por el variado surtido de estas propiedades que puede encontrarse fácilmente por internet. Sudamérica es uno de los continentes que más posibilidades ofrece, en particular en el antes mencionado archipiélago Caribe y las Bahamas.
Esta actividad ha generado una profunda oposición en algunos países de la zona, que temen que se esté subastando el territorio nacional a pequeñas parcelas. En Honduras, por ejemplo, la venta de islas está terminantemente prohibida por ley.
A principios de este año 2002, surgió en Nicaragua un debate sobre el futuro de la promoción turística del país. Este estado ambiciona convertirse en un nuevo destino turístico y dejar atrás su fama de país militarizado y sus conflictos con la contra. Uno de los principales temas que se pusieron sobre la mesa fue la venta de islas, una cuestión espinosa que generó una ola de oposición al gobierno. Dada la situación, se prefirió aplazar el debate para más adelante.
Propiedad para extranjeros
Y es que el principal motivo de preocupación de estos países es la nacionalidad de los nuevos propietarios. Algunos de estos estados se encuentran en vías de desarrollo, por lo que los nacionales no suelen estar en posición de comprar una isla. Son las fortunas extranjeras, en particular norteamericanas, las que pueden optar a estas propiedades.
La venta de islas a foráneos se percibe como una pérdida de soberanía sobre estos territorios, un sentimiento compartido por la mayor parte de naciones. Países como Canadá o Reino Unido, no sufren este efecto en la misma medida dado que suelen ser sus propios nacionales los que compran las islas al tener un poder adquisitivo suficiente.
La implantación en Internet
La actividad de alquiler y venta de islas se ha implantado en la red del mismo modo que cualquier otra actividad turística. Y es que el sector turístico ha sabido adaptarse con mucha facilidad a las posibilidades que ofrece internet, convirtiéndose en una de las principales áreas de negocio virtual.
Existen cerca entre 20 y 25 grandes agencias de venta y alquiler de islas on-line. En la mayoría se exponen las ofertas con un surtido catálogo de fotos. Una rápida visita virtual nos permitirá ver el conjunto de la isla, la villa o vivienda, sus interiores, los parajes más destacados y, eventualmente, la playa.
A continuación encontraréis una muestra de páginas en las que se ofertan islas:
http://www.vladi-private-islands.de/home_e.html
http://www.privateislandsonline.com/
http://www.tropical-islands.com/
http://www.angelfire.com/ca5/islands/
http://www.privateislandhoneymoon.com/
http://www.bcprivateislands.com/
http://www.happywhale.com/privateislands.html
http://www.caribbeanway.com/frames/private_frame.html
http://www.travelersdigest.com/private_islands_for_rent_3.htm
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El romanticismo de poseer una isla en propiedad se compensa con las molestias que conlleva: distancia, inseguridad...
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