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» Entrevista al escritor Alexander Kent – Tercera parte

Con esta tercera parte concluimos la entrevista que mantuvimos con el autor de las novelas de Richard Bolitho, una saga sobre la marina británica del siglo XVIII


Oriol García

Describa a Bolitho. ¿Cómo lo ve usted?

Alexander Kent: Su principal rasgo es la compasión. Creo que es una persona muy compasiva. Asimismo creo que es una persona muy íntegra, a la que no se puede manipular. Su carácter es demasiado fuerte para someterse a otro. También es alguien leal, pero con ese tipo de lealtad y entrega que ya no se estila en la actualidad.

Hablando de la lealtad, usted describe en sus libros el honor de los militares de carrera. Algo que quizás se ha ido perdiendo con el tiempo...

A. K.: Sí, es una cosa que tuve presente desde el principio de la serie –más que nada porque me lo comentó mi editor- es que tendría un importante número de seguidoras, más que de seguidores. Y curiosamente, uno de los aspectos que más les atraen de este tipo de historias es el llamado “Código de Honor” de los militares y sobretodo la “independencia” de los hombres de mar. Cuando un barco sale del puerto, el oficial al mando se convierte en el máximo responsable de la nave y de los hombres a su cargo. Tiene que tomar todas las decisiones sin tener, en todo momento, un superior que lo supervise. En momentos críticos como una tormenta, una rotura de mástil... tiene que sobreponerse a todo. Y la disciplina y el honor no eran una opción personal, sino el único sistema posible para gobernar a un grupo de hombres que no verían tierra en años. No creo que hay parangón con los oficiales de marina de la actualidad, salvo algunas excepciones en la flota alemana de la I y la II Guerra Mundial.

¿Cree que este “Código de Honor” ha desaparecido en la marina actual?

A. K.: Es difícil de reconocerlo en el actual modo de proceder de los oficiales. Aunque hace unos años hice una visita a una de las fragatas de la Royal Navy y resultó que casi todos los tripulantes habían leído mis libros. Por lo que puede que el ejército se haya modernizado, pero los marineros siguen identificándose –o queriéndose identificar- con esos procederes. De todos modos, ahora es muy difícil que prosperen esas conductas, porque la tecnología está de por medio. Todo está muy automatizado en la marina. Es difícil concebir a un ingeniero de la actualidad (esos que se pasan todo el día sentados en un mesa trabajando en planos) blandiendo una antorcha en medio de una tormenta y dando las indicaciones para reparar un mástil roto.

Ahora quizás la disciplina la imponen las máquinas...

A. K.: Sí, y además está el tema del tamaño de los barcos. Cuando estaba en la marina, no recuerdo haber hablado nunca con el capitán. En cambio, en la época de Bolitho, el capitán era Dios, y muy a menudo daba órdenes él personalmente a los marineros. Se ocupaba de mantener la moral alta, incluso en el momento de la batalla.

¿Entonces, es por este cúmulo de circunstancias que usted escogió este momento de la historia para situar a su protagonista?

A. K.: Sí, sin duda. Mi padre era soldado y su regimiento estaba en Singapur. Nosotros vivíamos en Inglaterra y una vez fuimos a visitarle. Y fuimos con barco. Yo tenía 7 años y sólo podía pensar en el enorme agujero de distancia que nos separaba. Estaba impresionado. A los pocos minutos de salir de Southampton me di cuenta de que eso me encantaba. A la vuelta del viaje, le pedía a mi abuelo que me llevara a ver el Victory, el barco del almirante Nelson. Me impresionó profundamente. Creo que fue entonces cuando tomé conciencia de esa época.

Sus libros se caracterizan por la acción, diálogos rápidos y mucho movimiento. Esos son los mejores ingredientes para una película. ¿Cómo ve la posibilidad de trasladar su historia al cine?

A. K.: Creo que a mis lectores les gustan mis historias principalmente por la acción que desprenden. De hecho, me considero un escritor de acción. De hecho, me encantaría que se hiciera una buena película sobre mis libros, pero sería muy caro hacerlo tal y como se debería hacer. Por lo que probablemente odiaría cualquier intento que se quedara a medias.

Y también está el hecho de que se identificaría al personaje con un actor determinado...

A. K.: ¡Sí, por supuesto! He pensado en ello muchos años. Gregory Peck hizo un gran papel en el “Bounty”... Pero no creo que hay muchos “Gregorys Pecks” en el panorama actual.

¿Cual será el final de la serie de Bolitho? Creo que el personaje muere en una de las entregas

A. K.: Sí, efectivamente. Es muy difícil crear un final para una historia tan compleja. De hecho, cuando empecé la serie mi editor me comentó que sería una buena idea crear un registro cronológico sobre la vida de Bolitho, tanto para controlar su evolución como para conservar la coherencia temporal. Tuve que hacerlo antes de escribir los siguientes libros. Y por supuesto, si el personaje nacía en 1756 llegaría un momento en que tendría que morir, por lo que no me quedó otro remedio que elegir una fecha para su muerte. Eso sí, su muerte marcaría un nuevo comienzo...