Juan Poyatos
Ya está en vigor el nuevo reglamento que hace referencia al uso y “disfrute” del inodoro en los barcos. Según el Boletín del Ministerio de Fomento nº 113 de 2003 los barcos matriculados a partir del pasado 12 de agosto deberán tener la salida del inodoro conectada a un depósito que almacene los residuos. Para los barcos ya en navegación no entra en vigor hasta el 12 de mayo de 2004. En teoría sólo se podrán achicar esos residuos a cierta distancia de la costa. La otra alternativa que la inspección permite es instalar un inodoro de los llamados químicos, aunque en este caso es obligatorio sellar la salida de los grifos de fondo del antiguo sistema. El inodoro químico será vaciado en depósitos instalados a tal efecto en los puertos (algún día).
Tras mucho reflexionar y consultar con expertos en la materia he llegado a la conclusión de que efectivamente hay que tomar medidas para evitar la contaminación. Estoy de acuerdo en que embarcaciones del tipo “golondrina” con 100 o 200 turistas a bordo deben tener algún tipo de depósito o sistema alternativo como tienen los grandes buques de pasajeros. De igual modo es del todo necesario controlar la limpieza de las playas, la proliferación de residuos en el mar, la sobrepesca, los vertidos industriales en las costas, los muchos torrentes y ríos contaminados, la construcciones incontroladas a pie de playa, etc. Sin embargo creo que obligar a los propietarios de pequeños veleros o lanchitas a defecar en lugares determinados es un poco de risa, si no fuera porque en las inspecciones de ITB ya están obligando a realizar tan complicadas, costosas y absurdas modificaciones.
Hay muchas cosas en este tema que me huelen mal (je, je): ¿qué pasa si navegas siempre cerca de la costa? ¿qué haces si el depósito está lleno y no aguantas más? ¿quién vendrá a vaciar esos depósitos de pantalán en pantalán? ¿cómo se alimentarán ahora los obladas de Cabrera?. No quiero pensar en los olores y moscas dentro de los barcos. Menuda guarrada. Aquí el legislador europeo ha querido copiar lo absurdo de los americanos y la ha cagado. (nunca mejor dicho).
En mi caso estoy pensando en quitar directamente el inodoro y poner un orinal de toda la vida, aunque seguro que también estará prohibido. También me imagino que la eterna y bucólica imagen del marinero con una mano en un obenque y la otra en la.... orinando por la borda dejará de verse por miedo a las multas.
En último lugar quiero subrayar que se va a cometer un agravio comparativo entre navegantes y bañistas, por lo que propongo que desde este momento sea obligatorio el uso de pañales para todos los turistas que van a la playa. Si los barcos pequeños debemos llevar inodoros que eviten la contaminación, los bañistas deben también utilizar pañales, orinal acoplado o algún otro sistema alternativo.