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> Historia de la oceanografía: Introducción

La oceanografía es probablemente el campo de la ciencia más moderno pero sus raíces se remontan a varias decenas de miles de años cuando el hombre empezó a aventurarse en embarcaciones por las líneas de sus costas.


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Aquellos primeros exploradores, navegantes y oceanógrafos empezaron a prestar atención al mar en muchos aspectos. Observaron las olas, las tormentas, las mareas y las corrientes que les traían objetos en determinada dirección en momentos distintos.

Allí buscaron el pescado como su alimento. Se dieron cuenta de que aunque las aguas del océano no eran demasiado distintas a las aguas de los ríos, aquéllas eran saladas e imposibles de beber. Sus experiencias y conocimientos de los océanos pasaron de generación en generación durante miles de años convertidos en mitos y leyendas.

Pero no fue hasta hace ya casi 3000 años, en el 850 antes de Cristo, que los primeros naturalistas y filósofos comenzaron a buscar un sentido a aquellas grandes extensiones de aguas que observaban desde tierra. Pensaban que el mundo era plano porque desde la costa sólo podían contemplar un océano sin fin.

Esto no impidió a Cristóbal Colón y otros exploradores a explorar los océanos a finales del 1400 y principios del 1500 hasta descubrir al fin que la tierra no era plana, sino que era una esfera redonda cuya superficie está cubierta en casi tres cuartos por océanos.

La oceanografía moderna empezó como un campo científico hace tan sólo 130 años, a finales del siglo XIX, después de que americanos y europeos enviaran sus expediciones para explorar las corrientes marinas, la vida en el océanos y el fondo marino más allá de la costa.

La primera expedición científica que exploró el mundo de los océanos y del suelo marino fue la Challenger Expedition entre 1872 y 1876, a bordo del barco británico de guerra de tres mástiles, el HMS Challenger.

Sin embargo, la oceanografía moderna no llegó a despegar de verdad hasta hace 60 años, durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la Marina Estadounidense decidió aprender más de los océanos con el fin de aumentar sus ventajas en el ámbito militar, especialmente en el ámbito submarino.